Nueva área política, económica y profesional, el Mercado común del Sur también constituye una nueva área lingüística y cultural, un lugar de muchas referencias. La idea que el sentido de pertenencia al Mercado común se puede encontrar en forma embrionaria en cada cultura nacional, es pura ficción. Además, el resurgimiento de las identidades íntimas dentro de cada estado–miembro demuestra que la identidad mercosuriana no puede ser universal, lo que significaría negar las diferencias, ni específica, lo que ayudaría a exacerbarlas. Es obvio que el problema no es simple. El resultado de esta búsqueda de una identidad común dependerá de la capacidad para conservar la diversidad cultural sin perder el sentido de lo que debe ser la ciudadanía mercosuriana: un objetivo común.